El peor vacío de mi vida
El pasado Domingo, en Tandil, fui a cenar con amigos al "Bar de Tito" que tenía un prestigio impoluto.
Cuestión que pedí una feta de vacío, y los que tienen ortodoncia sabrán que es un complicado comer un buen vacío con aparatos... ahora imagínense si el mejor momento de ese vacío había sido unas 24hrs antes de que lo conociera en el plato. En fin, una cagada en cuatro tiempos.
Y como sigo con ánimos de incoforme: Me defeco en la primavera, claro que es hermosa y todos andan por ahí meta y ponga, pero es molestísima esa pelusa amarilla de los árboles; y ni les cuento sobre esos árboles choronga que hay por el hipódromo de Palermo que se la pasan goteando una cosa vomitiva.
Y ya que estamos: ¡Todo el mundo saludando en la oficina! ¡PAREN DE SALUDARME!
Flaco/a, te veo todos los días, te veo más que a mis amigos y familia, te veo durante horas... ¿hace falta que me saludes como un imbécil cada 15 minutos?
Muen cha
No trackbacks yet.