No hay vuelta que darle
Como dice mi papá, es al pedo rempujar cuando el porongo es corto.
Después del brindis por una vida más trance me deprimí mucho, tomé mi bici y me despedí.
Encaré, tipo 00:02, por JB Justo hacía Belgrano. Ahí seguí por Cabildo, crucé a provincia y seguí por Maipú hasta Paraná. Até la bicicleta a un poste, saqué el agua de la mochila, me senté y medité sobre mi vida. Llegué a la conclusión de que no tengo una.
Como tenía hambre telefoneé para pedir una mila c/ limón, pero la casa de comidas no estaba disponible. Solicité a una parejita feliz que envíen una queja por sms y seguí meditando.
Justo cuando me estaba por largar a llorar viene un bebé en su carrito y me reta a una picada, le dije no, no puedo bebé, estoy mal y el me respondió andá a dormir abuelito, tenés menos onda que un pañal cagado, lo que me dio una úlcera y acepté su duelo.
El garca era cheater, me encerraba a cada rato, a las 5 cuadras lo encontró la mamá y lo cagó a chirlos. Yo ya estaba disperso así que seguí viaje, por Maipú y Cabildo, hasta Santa Fe y Juan B. Justo con una escala en un ciber-té.
El ciber estaba re pachanguer pero sólo chequeé mails y seguí pedal.
El resto fue deplorante. Por suerte un flaco en una F100 me tiró 5 KM, re buena onda. Gracias Alfredo (o algo así).
Ahora estoy en casa, son las 3 y algo. Bien, hoy aprendí que los bebés son re forros, salir solo en bici tiene otro concepto (aunque es aburrido sin Galver) y que lo que la gente dice de mi es medianamente cierto. Aunque ahora que lo pienso, no tiene gollete (?)
Me voy a dormir, los amo.
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